LA ARQUITECTURA COLONIAL ES TESTIGO DE SIGLOS DE HISTORIA

 

Al llegar a la ciudad de Querétaro es inevitable notar su grandeza, pero a medida que te acercas a su centro, son visibles los siglos que han transcurrido por esta esplendorosa ciudad. La arquitectura colonial en una ciudad tan limpia parece renacer después de más de 200 años y los acontecimientos históricos que aquí tuvieron lugar permanecen vivos.

 

Querétaro es una de las 13 ciudades patrimoniales reconocidas por la UNESCO en México, basta conocerla para saberlo en carne propia.

 

El coloso que vigila la principal entrada a la capital queretena es un vigoroso indio otomí que representa, nada más y nada menos, al fundador de Querétaro. No era nacido en el lugar, pero llegó a establecerse, a lograr la evangelización y conquista de forma pacífica, de evitar un verdadero genocidio. A cambio, la colonia española pudo convivir en paz con las culturas indígenas de la zona, erigiendo en poco tiempo una de las más bellas ciudades del país.

 

La ciudad trazada por Juan Sánchez de Alaniz hacen posible que, en ciertas épocas del año, los atardeceres crucen todas las calles y avenidas hasta el primer cuadro, lleno de gente el Jardín Zenea, pegando de frente al Templo de San Francisco que aún posee una figura del apóstol Santiago en su fachada.

 

                        

 

Ambos lugares están considerados dentro de la lista de Monumentos Históricos de la UNESCO, como también el Palacio de Gobierno, el templo de San Agustín, el de Santa Clara, el templo de Santa Rosa de Viterbo, la Casa de la Marquesa, el Teatro de la República, el templo de La Cruz y el icónico Acueducto tan característico de Querétaro, entre otros fabulosos detalles que te puedes encontrar en una tarde por el Centro de esta capital.

 

La importancia de Querétaro para la Historia de México, es innegable. Si algún personaje de Querétaro ha sobrevivido los anales de la historia, ha sido María Josefa Crescencia Ortiz Téllez Girón, conocida como La Corregidora, a quien se le debe que el célebre cura Miguel Hidalgo iniciara la lucha por la Independencia de la Nueva España de la Corona Española. Su casa hoy es ocupada por el Poder Ejecutivo del Gobierno del Estado, pero también un sitio que puedes visitar, admirar los murales con motivo histórico que representan este pasaje, imaginar que miras el lugar donde los conspiradores armaban los planes de para la independencia bajo el nombre de tertulias literarias, imaginar la tensión al ser descubiertos, doña Josefa Ortiz de Domínguez encerrada en su habitación y la cara de Ignacio Pérez cuando recibía el mensaje y su prisa por encontrar un caballo para irse a todo galope hacia San Miguel en busca de Hidalgo.

 

                        

 

Así, otros lugares de suma importancia histórica te esperan a unas cuadras. Del Palacio de Gobierno bajas nuevamente al Zenea, lo cruzas y caminas sobre calle Juárez, un bello edificio de estilo neoclásico adorna la siguiente esquina. El Teatro de la República, antes llamado Iturbide, lugar donde fue estrenado el Himno Nacional de México y donde un grupo de políticos constituyentes de todo el país firmaron la Carta Magna en 1917 y dieron vida a la Constitución Política de México que nos rige en la actualidad.

 

Y si eso aún no te convence de la importancia de Querétaro, la misma calle que cruza con el Teatro de la República, te encontrarás con el Cerro de las Campanas, donde fue fusilado el Emperador Maximiliano de Habsburgo, linaje de la entonces corona más poderosa de Europa, y con el que acabaría con la posibilidad de establecerse un régimen imperial en nuestro país, pasaje complicado de la historia que, sin embargo, ha llenado de anécdotas otros lugares del Centro Histórico de Querétaro.

 

                        

 

Pero ¿Por qué los templos? Es cierto, la fe católica marcó la conquista y la vida social de todo el país, mas no dejó en todos lados las espectaculares expresiones artísticas que puedes encontrar en la ciudad, la que fue considerada la tercera más importante de la Nueva España a mediados del siglo XVIII y una de las más transitadas en el siglo de la conquista por ser parte del Camino Real de Tierra Adentro, construida por los españoles para el transporte de plata y riquezas provenientes del Centro Occidente del país.

 

Los templos poseen cualidades únicas, como la peculiar arquitectura barroca del Templo de Santa Rosa de Viterbo, que, además, cuenta con uno de los más fascinantes retablos al interior de su iglesia, con una impactante variedad de formas típicas del barroco en oro que adornan los muros, y de igual manera el retablo del templo de Santa Clara, construida para dar salida a las convicciones religiosas de la hija de Diego de Tapia, nieta del mismísimo fundador otomí.

 

La riqueza de una ciudad virreinal quedó plasmada en la ciudad. La llegada del Marqués de la Villa del Villar a la “muy noble y leal ciudad de Santiago de Querétaro”, dejó un legado emblemático de la capital, el Acueducto Querétaro.

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