Cada misión representa el corazón de la comunidad en la que se encuentra. No sólo es el edificio más antiguo, sino también el centro de civilización y cultura que dio origen al pueblo y que une a las generaciones a través del tiempo. Las festividades celebradas actualmente en cada una de las misiones descienden directamente de aquellas que los antiguos frailes fundadores celebraron con los recién bautizados. La tradición sobrevive y se renueva en la reafirmación de la identidad local bajo el amparo de estos majestuosos templos.