Tequisquiapan

En Tequis se camina, se compra, se nada, se come y se duerme. En dos palabras: se descansa. Venir a tomarte un café en los portales de la plaza y a pasar horas charlando con los amigos, dar un paseo a caballo bajo las filas de ahuehuetes, caminar por las calles angostas pobladas de bugambilias, disfrutar de su clima soleado y sus albercas, recorrer la ruta del vino; en fin, ven a Tequisquiapan y date un respiro.

  • Tequisquiapan
  • Charlando con Amigos

Paseos y recorridos

En el corazón de Tequis se ubica la Plaza Miguel Hidalgo: es un buen sitio para iniciar un paseo, quizá con un desayuno en alguno de los restaurantes de los portales (con vista al colorido templo de Santa María de la Asunción) que termine en un café (o varios) y una larga charla con los amigos.

  • Templo de Santa María de Asunción
  • Vuelo en Globo
  • Parque la Pila
  • Artesano con ópalos de la Región

Sólo ten cuidado de no prolongarte demasiado, pues en Tequis el tiempo parece correr más lento de lo acostumbrado.

Después, hay mucho más para hacer: una caminata por el parque La Pila es obligatoria, sus centenarios ahuehuetes dan buena sombra para una lectura (o para continuar la charla).

Te recomendamos un paseo a caballo, de preferencia hasta el río Tequisquiapan, o a las minas de ópalo, o a la vieja estación del tren desde donde los atardeceres se aprecian con la Peña de Bernal y el pueblo de Tequis como telón de fondo. La elección es tuya (sí es que no te quedaste platicando en la plaza).

También hay otras formas para conocer Tequis. El Club Aerostático Nacional ofrece la experiencia de un increíble vuelo en globo al amanecer sobre el valle de Tequisquiapan. El tranvía turístico viaja por la historia del pueblo y por sus calles durante aproximadamente 40 minutos, en los cuales se pueden conocer de manera fresca y cómoda los personajes que han pasado por aquí y otros muchos lugares qué visitar a fondo posteriormente.

Al ponerse el sol, emergen las criaturas propias de la noche y, para seguirles la pista, nada mejor que los Recorridos de Leyenda: historias de fantasmas, duendes y otros íncubos que habitan por las calles y callejones del pueblo pueden ser descubiertas de la mano de actores caracterizando a la llorona o al mismísimo diablo.


Museo del Queso y el Vino

Fundado por dos casas importantes de quesos y vinos, Quesos VAI y Cavas Freixenet, este museo está ubicado a espaldas del templo principal de Tequisquiapan, donde encontrarás el lugar ideal para hacer un maridaje entre queso y vino, conociendo su producción a través de la historia, entendiendo los procesos de fabricación de cada uno y observando algunos de los implementos con los cuales se fabrican estos productos.

También puedes disfrutar viendo a tus hijos en el taller del vino mientras que tu disfrutas de una buena comida.

Balnearios

Se sabe que mientras Venustiano Carranza estaba en Querétaro, preparando la Constitución e intentando poner fin a las rencillas entre los grupos revolucionarios, en ocasiones pasaba a Tequisquiapan a disfrutar de sus aguas, por las que incluso llegó a cobrar una gran afición.

  • Fantasía Acuática
  • Termas del Rey
  • El Oasis

Lo mismo ha seguido ocurriendo con quienes visitan las bondades líquidas de Tequis, y es que existe una curiosa ecuación que bien podríamos ilustrar de éste modo: manantiales tequisquiapenses + buen clima la mayor parte del año = albercas.

No sólo la mayoría de las casas y hoteles cuentan con piscina (una abierta y otra cerrada), sino que existe una nutrida oferta de balnearios en los alrededores. Se puede acampar, realizar deportes al aire libre y disfrutar de aguas termales de 34°C.

Los más famosos son: Fantasía Acuática, El Oasis, La Vega y Termas del Rey.

Da clic aquí si quieres zambullirte más en los balnearios.


Artesanía

Durante la mayor parte de su historia, la población tequisquiapense fue mayoritariamente indígena. En principio, su producción artesanal obedece a los orígenes de una cultura armónica y sencilla.

  • Artesanía de mimbre
  • Ópalos
  • Tejedores
  • talabartería

En Tequis podrás encontrar la más típica acrobacia manual en delicados trabajos de vara de sáuz y raíz de sabino, canastitas tejidas de palma, telas bordadas y hasta talabartería y otros artículos de piel.

Las extracciones mineras de la zona han aportado una mezcla de astronomía y buen gusto: ópalos, vidrios y cuarzos; así como otras suertes de joyería, distinguida y sutil.

El punto más indicado para hacer las compras es el mercado de artesanías, en cuyos locales, si es que eres minucioso, puedes pasar horas.

Tequisquiapan es también famoso por su muebles y artículos de madera, lo mismo que por sus trabajos en hierro forjado.