¿Qué es el Patrimonio Intangible?
El nombramiento a los lugares de memoria y tradiciones vivas de la cultura otomí-chichimeca como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad comprende todos los sitios sagrados de este pueblo indígena; estos son representados por el semidesierto queretano, las capillas oratorio familiares, las festividades, las rutas de peregrinaje, la Peña de Bernal y la memoria indígena en sí.
La Unesco define un Patrimonio Inmaterial como una zona o lugar que, sin perder sus cualidades naturales, ha sido influenciado de forma positiva por el ser humano a través del tiempo. Es una colección de usos, representaciones, lugares, conocimientos y expresiones de un grupo que no necesariamente se expresan de forma tangible, sino más bien de manera simbólica.
Mientras los Patrimonios Culturales están directamente relacionados con la economía y el turismo de un lugar, los Patrimonios Intangibles no buscan generar una afluencia masiva. Los verdaderos objetivos de un Patrimonio Inmaterial son salvaguardar las tradiciones, preservar la cultura y que no sea destruido por factores externos.
Atractivos cercanos
La zona del semidesierto queretano cuenta con innumerables atractivos turísticos, culturales y naturales para el viajero. Ve aquí un mapa para ver dónde quedan.
La Tortuga, Villas & Temascal es el lugar ideal para relajarte por completo y dejarte consentir. Es un centro holístico ubicado en la comunidad de San Antonio de la Cal, en Tolimán, donde las villas tienen una atractiva vista hacia la Peña de Bernal. Cuenta con un temascal, salas de masaje, área de hidromasaje, alberca y jacuzzi, y un restaurante. También ofrece reflexología, terapias con arcilla, masajes linfáticos, masajes de piedras calientes y, por supuesto, el temascal guiado. Es una invitación a revitalizarte por completo.
Con más de 350 metros de altura, la Peña de Bernal es el tercer monolito más grande del mundo. Se recomienda la alternativa de visualizar la Peña desde el municipio de Tolimán, donde es posible observar una perspectiva menos conocida. Si se es intrépido y aventurero se puede escalar; si no, simplemente admirarla dentro del paisaje que enmarca, percibir los pueblos que guarda y sentir la energía que emana es suficiente para determinar su magnificencia en medio del semidesierto queretano.
Más información sobre este patrimonio
Resulta complejo comprender qué es exactamente esto del patrimonio inmaterial. Con los patrimonios culturales, como las misiones franciscanas de la Sierra Gorda, es mucho más sencillo; con textos y fotos se explica si representan una obra creativa excepcional, si contribuyeron al desarrollo del arte o de la ciencia, si son la última muestra de cierta cultura o periodo histórico, en fin, los patrimonios culturales son la representación tangible de cierta cultura, y lo tangible siempre es sencillo de ilustrar.
Los patrimonios inmateriales no tienen representación, son algo así como alma sin cuerpo, como idea sin forma, como concepto sin imagen. Obviamente, esto no es del todo cierto; no es que no tengan forma o representación, sino que resulta más complejo entenderla, sentirla. La representación de los patrimonios intangibles es metafísica, espiritual.
Por ello, y para que quede un poco más claro, presentamos aquí algunos artículos que ayudan a valorar y venerar las culturas de estos pueblos:
Da clic aquí y entra al sitio oficial de los Patrimonios Inmateriales de la Unesco. Aquí podrás encontrar el expediente de candidatura, una pequeña descripción que realizó la Unesco y un video.
Da clic acá, entra a la revista Lugares de México y lee un interesante ensayo sobre Tolimán, sus capillas otomíes y sus fiestas patronales.
¿Te gustan más las fotos que las letras? Da clic aquí y ve un álbum de fotos de este Patrimonio Inmaterial.
¿Cómo llegar?
Toma la carretera federal 57 México – Querétaro hasta la desviación a la Sierra Gorda, incorpórate a la carretera estatal 100 y a 34 km se encuentra Bernal. Pasa Bernal y estarás ya en el tríangulo denominado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. A Partir de ahí, puedes recorrer los pueblos otomíes-chichimecas que se asientan en esta zona: San Antonio de la Cal, San Pablo, San Pedro y San Miguel Tolimán.
La zona declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad es el triangulo que se hace entre la Peña de Bernal (en Ezequiel Montes), el cerro del Zamorano (en Colón) y el cerro El Frontón (en Tolimán). ¿Quieres ver un mapa? Da clic aquí.
Capillas otomíes
En el municipio de Tolimán existen más de 250 capillas otomíes, también conocidas como capillas familiares o capillas oratorio. Son unos pequeños santuarios erigidos principalmente en el siglo XVIII que expresan un amalgama cultural sin par: construidas en honor al primer familiar bautizado, estas capillas son una mezcla de la indomable cultura chichimeca y la persistente labor de los evangelizadores franciscanos.
Dentro de las capillas se puede observar inscripciones que recuerdan nacimientos, matrimonios y decesos, pues estos oratorios son el centro principal de la vida de numerosas familias indígenas del semidesierto tolimense.
Si quieres visitarlas, te recomendamos viajar al pueblo de San Miguel Tolimán, uno de los pocos lugares donde se siguen practicando rituales en las capillas-oratorio. Visitarlas representa una oportunidad única de apreciar un elemento religioso, dinámico y vital del tejido social de este pueblo mestizo.
Celebración de El Chimal
Esta celebración es también conocida como la fiesta de San Miguel Arcángel.
Como una fundación de avanzada militar, la población de San Miguel fue encomendada al capitán de los ejércitos celestes, cuyas fiestas son celebradas a lo largo del mes de septiembre con gran pompa y tradición. Esta conmemoración es la más importante del municipio y evidencia el claro sincretismo del fervor cristiano y las tradiciones otomíes.
Los preparativos comienzan desde el mes de julio, en donde los danzantes se disponen a rendir culto a San Miguel Arcángel a través de distintas disciplinas. El día 27 de septiembre se levanta un alto Chimal (que significa escudo), de 23 metros, que supera incluso el campanario del templo principal. Este objeto tiene la forma del árbol de la vida y ésta hecho de hojas de sotol y decorada con flores y ofrendas propias del término de la temporada lluviosa.
Las fiestas terminan el 29, cuando las cuadrillas de danzantes aseguran la perpetración de éstas tradiciones y su continuidad el próximo año.
Lee aquí la impresión de un viajero que ya fue a esta celebración.
Ve acá un álbum de fotos de otro viajero que también fue al levantamiento de El Chimal.