Dulce de chilacayote (postre otomí)
Ingredientes:
-3 kg de chilacayote (pelado y cortado)
-agua
-3 g cal
-2 gotas de colorante rosa
-2 kg azúcar
Preparación:
1. Remojar el chilacayote con cal para que macice, dejar un día entero.
2. Escurrir y enjuagar el chilacayote.
3. Cocer el chilacayote y agregar el colorante.
4. En una cazuela de barro poner el chilacayote y un poco de agua, agregar el azúcar y dejar hervir. No mover constantemente para evitar que se bata.
5. Rectificar la consistencia de la miel y, si está muy líquida, agregar azúcar.
6. Dejar a fuego bajo hasta que empiece a cristalizar el chilacayote.
7. Una vez listo, retirar del fuego y dejar enfriar.
8. Una vez frío, servir.
La Feria de las Flores
Ingredientes:
-500 gramos de lomo de puerco
-1 pozuelo de pulque
-1 cebolla
-2 jitomates
-3 chiles mulatos
-4 chiles colorados
-hiervas de olor
Preparación:
1. Pones el lomo a freír en manteca a que se dore.
2. Se le ponen los chiles bien molidos junto con cuatro dientes de ajo y seis pimientas negras.
3. Ya que esté frito el chile, se le pone a la carne un litro de agua y el pocillo de pulque.
4. Lo dejas a fuego lento a que se reseque y quede la carne suave.
5. Se sirve con lechuga, cebolla desflemada y orégano espolvoreado.
Notas:
Se usa también el codillo o espinazo de cerdo, que era normalmente lo que se servía, por barato. La Feria de las Flores fue una pulquería; actualmente en las pulquerías no se sirve botana.
Esta receta fue tomada del libro «Cuatro siglos de sabor. La Cocina Queretana» y todas las recetas han sido transcritas de recetarios antiguos, respetando su ortografía.
Más platillos en el blog
Cada tanto, cuando a los autores del blog se sienten con hambre, publicamos recetas y posts culinarios. Por ejemplo, puedes descubrir cuál es el verdadero secreto para obtener las mejores enchiladas queretanas. O puedes también consultar un menú contemporáneo a través de distintos restaurantes de Santiago de Querétaro.
Pulque de tuna roja (bebida otomí)
Ingredientes:
-1 kg tuna (pelar y cortar)
-1 lt de agua
-1 pizca de tequezquite
-1 lt de pulque blanco (natural)
Preparación:
1. Calentar agua y disolver el tequezquite, añadir la tuna en pedazos hasta que esté suave.
2. Una vez que estén suaves las tunas, retirar del fuego y dejar enfriar. Ya frías, se baten con la mano hasta deshacerlas.
3. Colar las tunas para evitar que queden semillas e incorporar el pulque y mezclar.
4. Dejar fermentar durante unas horas, hasta que espume.
5. Servir frío.
Se recomienda consumirlo el mismo día y brindar por las cocineras del sur de Querétaro.
Sugerencia:
El secreto del pulque, dicen los que saben, es agregarle «mona».
Los sabores queretanos
Querétaro. Territorio libre, conquistado, cocinado. Territorio poseído, devuelto, adobado; territorio barroco; territorio especial.
De su geografía y de su dinámica social emana su personalidad; de su carácter, su comer. La vida de Querétaro ha sido extensa, ajetreada; su gastronomía lo es también.
Esta región sancochada de desierto, de trópico y de montaña ha marinado, desde épocas prehispánicas, diferentes ideas y culturas en un mismo sartén. Querétaro albergó a nómadas y sedentarios; cocinó conspiraciones, probó un imperio y fue testigo de la firma de las garantías de una república. Por Querétaro, «la garganta de tierra adentro» pasaron los convoyes que transportaron por años plata y oro de las minas del norte, los revolucionarios ilusionados por tomar la capital, los vencidos, los nobles, los indios, los criollos, los españoles. Querétaro con el tiempo se ha convertido en una fusión de gentes, de paladares.
Las clases sociales y el origen de la piel determinaron alguna vez el menú de los disímiles queretanos. Los españoles quisieron ser fieles al pan, al aceite de oliva, a la carne; los indígenas lo intentaron con la calabaza, el chile, el maíz. El mestizaje ha sido ineludible.
La comida de Querétaro, de rigurosos ingredientes, barrocas recetas y abigarrada preparación, es un reflejo del esmero de su importante vida religiosa, de la generosidad de sus haciendas, de la riqueza de su territorio y de su variada población.
«Paisajes culinarios»
Seguro desde el título te diste cuenta de que lo siguiente no es ningún platillo típico, pero hemos decidido incluir esta propuesta porque resulta sumamente interesante.
A modo de prólogo, la historia detrás de esta propuesta: invitamos a seis artistas a viajar por el estado; se pasearon por el Centro Histórico de Santiago de Querétaro, recorrieron la ruta del vino, volaron en globo, anduvieron en cuatrimoto por la Sierra Gorda, visitaron las misiones franciscanas y descansaron en una hacienda de Amealco. Viajaron por Querétaro y, por supuesto, se inspiraron.
Regresaron a sus talleres y cada uno creó una obra. El proyecto se llamó Viajeros Creando. El chef Francisco Ocaña, uno de los viajeros-artistas, desarrolló esta propuesta titulada «Paisajes culinarios».
La propuesta resultó bastante interesante, pues la cualidad primera de cualquier platillo es satisfacer al paladar y no a la vista, pero Ocaña no pudo no inspirarse en los paisajes queretanos, creando los «Paisajes culinarios», platillos por demás deliciosos, y no sólo a la vista.